Autor: Lucía Pérez

  • Un gol en el descuento apaga la ilusión del Rayo Cantabria.

    Un gol en el descuento apaga la ilusión del Rayo Cantabria.

    Un partido igualado y con gran ambiente se decidió en el minuto 91 con un gol de la Gimnástica Segoviana que silenció a la afición local

    El reloj marcaba las tres y no había ningún hueco para aparcar, demostrando de esta manera lo lleno que está el campo antes de empezar el partido. A menos de 100 metros de la entrada, estaba una chica en una mesa vendiendo boletos con los cuales podías ganar un sorteo de una cesta. Además, también tenía merchandaising del equipo que se podía comprar antes durante y después del partido.

    Minutos antes de comenzar todo el mundo parecía nervioso y los jugadores estaban calentando para prepararse ante el partido que les. Esperaba por delante. Había mucha animación del Rayo Cantabria, pero los de Gimnástica Segoviana se diferenciaban del resto.

    Estaban en la parte izquierda de las gradas, con trompetas y un tambor, animando antes de que el partido empezase. Los propios ciudadanos de Astillero acudieron también a ver el partido.

    Minutos más tarde los jugadores desaparecieron del campo y niños con los abrigos del Racing comenzaron a correr por el campo. Cinco minutos más tarde los jugadores y los árbitros se estaban dando la mano, acción que marcaba el inicio del partido. La foto grupal fue el acto que rememoraría el partido junto a la publicación de la misma en Instagram.

    Aunque el campo no estuviese en las mejores circunstancias, ya que por la mañana había llovido y estaba todo embarrado, los jugadores de ambos equipos estaban dispuestos a dar lo mejor de si mismos.

    Los jugadores se pusieron en sus posiciones para comenzar el partido y el silbato del árbitro inició el juego. La afición estaba muy animada, nadie quería perderse ni un segundo del partido. En el minuto 17 el balón entraba en la portería del segoviano gracias a Izan Yurrieta.

    Los jugadores del Rayo Cantabria estaban más que felices, al igual que la afición. Había algunas personas que estaban en la parte derecha de la grada que animaba al segoviano que respondió a este gol con caras de decepción y llevándose las manos a la cabeza.

    Mientras el transcurso del partido iba avanzando se veían los astilleros de fondo y el tren pasar. En el minuto 32, Alejandro Pérez miembro del equipo Gimnástica Segoviana metió un gol haciendo que la afición del Rayo Cantabria se comenzase a agobiar por el empate del partido. En el minuto 38 comenzó la tensión, ya que al número 2 del Rayo Cantabria le sacaron tarjeta amarilla. Ambos equipos estaban jugando de una forma muy similar, pero llegó el minuto 45 y con él, el descanso.

    La gente comenzó a levantarse para poder ir al baño o al bar. El bar tenía muchas opciones a muy buen precio, como bocadillos por 3,5, patatas o pipas por 1,5 y una gran variedad de bebidas de todo tipo, es por ello por lo que estaba tan lleno.

    Comenzó la segunda mitad del partido Y aunque el rayo Cantabria lanzó varios tiros a puerta, no consiguió meter ninguno, lo que hizo que muchos suspiros se escuchasen constantemente. A lo largo del partido se reportaron un total de cuarto tarjetas amarillas: dos para el Rayo Cantabria (Axel Ariel y Adrián Argos) y dos para la Gimnástica Segoviana (Marc Tenas y Diego Campo). Parecía que el partido iba a finalizar con un empate, hasta que comenzó el tiempo añadido.

    En el minuto 91, la Gimnástica Segoviana logró marcar un gol a manos de Iván Gómez, que desató la alegría entre los visitantes y que formó un completo silencio por parte de los locales. Rayo Cantabria intentaba apretar los últimos minutos con jugadas para poder meter un gol y que el partido terminase con un empate, pero esto no pudo ser posible. Los familiares del equipo cántabro estaban tristes por la derrota del partido, comparado con la alegría y euforia de la afición de la Gimnástica Segoviana.

    Cuando finalizó el partido, ambas aficiones, se levantaron charlando sobre él, y aunque algunas se quedaron en las gradas, hablando mientras terminaban sus bebidas, muchas otras celebrando la victoria salieron del estadio hablando sobre el partido.